La Diosa de la suerte
Columnas de valientes guerreros se dibujaban en el horizonte, un rojo amanecer presagiaba batallas cruentas, pajes y amos se estremecían a cada paso ensordecedor del ejército que les amenazaba.
El sol daba de lleno en sus ojos, desde las anchas murallas sólo se podían distinguir interminables filas, enormes sombras que no permitían reconocer humanos o salvajes bestias con ansias de sangre, el peligro era inminente, la sangre hervía, por todos lados el desconcierto, gente corriendo, buscando un refugio, el ejército trataba de formar filas… a la distancia y proveniente del ejército invasor, un canto, un canto de furia y muerte que les hacía aún más amenazantes, sabían que de su lado estaba el factor sorpresa, sabían que los defensores no estaban preparados para un ataque de aquella magnitud y mucho menos de esta clase.
En este tipo de encuentros cuenta mucho la suerte, quienes están de tu lado y qué tipo de enemigos encontrarás, ¿Pero qué pasa si no conoces estos dos últimos factores?, ¿Qué pasa si los conocieras en el último minuto?, ¿Cómo organizarlos?, ¿Cómo formar tus filas? ¿Qué estrategia seguirías para neutralizar al enemigo?, aún puedes poner de tu lado la suerte, minimizar el factor sorpresa, ¿Cómo? Con preparación y organización, tener una estrategia acorde a tu forma de enfrentar un encuentro.