Nuestro corresponsal de guerra en Kenaron nos trae una noticia acontecida hace poco menos de una semana. No nos ha llegado hasta hoy debido a problemas de inseguridad en los caminos y en las comunicaciones (la seguridad de nuestros corresponsales es lo primero), pero por fin llego para traernos este reporte:
Hace una semana un grupo de cerca de 110 Kenders, atraidos por la curiosidad y el ansia viajera, llego a una peque?a y humilde ciudad enana(El nombre se ha omitido por razones de seguridad para los familiares). Este acontecimiento hizo que las ventas de cerrojos, candados y puertas blindadas subieran como la espuma y que herreros y cerrajeros hicieran su Agosto. Aun asi, el numero de peque?os hurtos tambien se disparo.
Muy pocos sitios y lugares publicos permitian la entrada a los Kenders, y los que lo consentian al poco tiempo se arrepentian de ello. Algun que otro Kender paso la noche en el calabozo debido a la desaparicion de objetos, la mayor parte brillantes o extra?os, que segun ellos fueron a parar misteriosimente a sus bolsillos,pero poco mas.
Asi pues, la ciudad recelaba de la compa?ia de los joviales seres, que ajenos a todo seguian disfrutando de la ciudad y de sus puestos y mercados, los cuales cerraban repentinamente cuando se acercaban a uno de ellos.
Pero a los 3 o 4 dias de su llegada, un dramatico acontecimiento cambio la situacion:un peque?o ejercito Drow ataco la ciudad.
Los Kenders fueron los primeros en darse cuenta. Intentaron avisar a la poblacion, pero al acercarse a ellos corrian a esconderse. Asi que no se lo pensaron 2 veces, tomaron sus varas Jupak y se lanzaron al ataque en defensa de la ciudad que tan ingratamente los habia recibido. Los Enanos, alertados por el ruido de la batalla, por fin entendieron la situacion y corrieron a ayudarles; pero cuando llegaron ya era tarde: Los 110 Kenders yacian rodeados de cadaveres de los elfos oscuros. Gracias a su sacrificio, los enanos consiguieron dominar la situacion y expulsar a los Drows, salvando la ciudad con una gran victoria.
La peque?a ciudad lloro la muerte de los 110 valientes que entregaron sus vidas para salvarles. Ahora estan enterrados en el cementerio de la ciudad, bajo la estatua de un Kender atacando con su Jupak, en honor a la gesta que realizaron.
Atraidos por la noticia, varios grupos de Kenders siguen acercandose a la ciudad. No sabemos si seran tan heroicos como sus predecesores, pero esta vez los Enanos los recibieron con los brazos abiertos( y los bolsillos vacios, por si acaso).
Desde aqui, nuestro mas sentido homenaje a los 110 peque?os heroes.