por Lord Athos el Mar Abr 03, 2007 12:52 am
Carta para el ciudadano del mundo, para el religioso ateo o para ese grotesco producto en serie que han hecho del cerebro humano.
Estas palabras van dirigidas a ti, ser humano del siglo XXI, que afirmas ser un hombre racional y realista, dueño de su propio destino… sin embargo, déjame decirte que en esta vida lo único que el hombre hace es escoger de quien es esclavo, y tu eres un esclavo, tu piensas exactamente de la manera que otros quisieron y quieren que pienses, eres un siervo de la civilización llamada occidental que quinientos años atrás predicaba el odio a los infieles y la lucha por la redención de las almas (cosa que todo el mundo aceptaba) con la espada en una mano y con la Biblia en la otra, y que ahora cambió el discurso y en nombre de los derechos humanos, la igualdad y la democracia (que todo el mundo acepta y defiende) ataca y destruye países con el fusil de asalto en una mano y la Declaración Universal de los Derechos Humanos en la otra, que cambió el culto por los santos (que tanto dinero les reportaba) por el culto a la moda y al éxito (que hoy reporta inmensas ganancias), que reemplazó a santo Tomás de Aquino y a Aristóteles como cumbres del pensamiento por Stephen Hawking y Albert Einstein, que antes proclamaba la infalibilidad del Papa y la confianza en el clero y ahora proclama la confianza en la ciencia y el progreso del hombre, que antes garantizaba la salvación del alma por la compra de indulgencias y que ahora garantiza la felicidad del hombre por el consumo desaforado de todo lo que le rodea.
Eres un fruto de la nueva moral de Disney, un devoto del evangelio del humanismo, educado en la sabia tolerancia, y lleno de la gracia del individualismo.
Ciudadano del mundo, pariente de todos por la genética, respetas todas las creencias y credos y las consideras a todas igual de verdaderas, por que sabes en tu fuero interno que todas son falsas, todas menos obviamente la tuya, la religión del EGO, tú eres tu propio dios.
Tu ciencia y conocimiento provienen de la fuente inagotable de la Discovery Chanel, de la Nacional Geograpic, de la Wikipedia, del Google y de otros medios de comunicación masivos, no importa si jamás has comprobado por ti mismo la certeza de su información, para ti y para los demás es cierta y segura… científicamente comprobada.
Estas tan imbuido de los ideales de paz mundial que te atiborran en el cerebro a cada momento, que no te pones a pensar un momento en que los que se enriquecen en tu lado de la realidad usando estos ideales como slogan, se enriquecen aún mas vendiendo del otro lado las armas para que se maten unos desgraciados a los que tu compadeces, ¿crees que el racismo, la religión o el nacionalismo tan criticados con o sin razón en estos tiempos son el origen de las guerras? piensa un momento, esas son solo fachadas, la guerra es un negocio redondo, algo tienen que hacer los señores con todas las armas que fabrican y mientras las armas cuesten dinero, se dispararán, tenlo por seguro.
Sigues la cultura de la tolerancia, no tanto por que garantice la convivencia de todos en la sociedad… como por que sencillamente sea la más cómoda para ti, y tienes razón ¿Qué te importa a ti lo que hagan o piensen los demás siempre y cuando no se metan contigo?, parecería justo, pero en realidad es un maquillaje a tu egoísmo.
Puede que creas de todo corazón en esos ideales tan vendidos hoy en día, que creas que son justos y que quieras hacer algo, pero el individualismo que rige la conducta de todos te aísla, cada quien busca su propia superación, a nadie le interesa la suerte de los demás y si por casualidad intentas hacer algo, siempre te verás frenado por la apatía general y al tratar de aplicar los ideales abstractos que tienes en la cabeza, todos te aplaudirán, moverán afirmativamente la cabeza y te dirán por lo alto un “que bueno” y quizás hasta un “eres un ejemplo para todos nosotros” y luego seguirá cada quien con su faena, y tu sonriente, cándido, te encontraras con unos centavos en una lata y preguntándote si por casualidad no has hecho algo mal.
Y es que lamentablemente estas programado para eso: para mover afirmativamente la cabeza, dar unas palmaditas al hombro y una sonrisa y nada más, están establecidos en tu cabeza los protocolos de modernidad que cada día te enseñan, tu dices algo y esperas que la respuesta sea acorde a estos protocolos de conducta, quizás hasta sabes cuál será la respuesta pero aun así la esperas, pero cuando algo de lo que dice tu interlocutor no está acorde al pensamiento prefabricado, entonces se encienden las luces rojas y rechazas de plano el argumento: el que tienes al frente se manifiesta entonces como alguien “retrogrado”, “ignorante” o que “no está acorde al siglo XXI” y no “vive en estos tiempos”.
Defiendes la libertad y crees que eres libre, sin embargo eres un esclavo de una sociedad y de un modo de vida, sin la televisión, sin el Internet, sin el smog de tu ciudad sencillamente no podrías vivir, eres libre de pensar todo lo que quieras pensar, pero eres absolutamente dependiente del sistema y no te puedes librar de el; trabaja, produce, ten éxito a toda costa ¿Por qué crees que los libros de superación personal son tan publicitados hoy en día? Hay que compensar con algo lo que se pierde con los beneficios sociales, la plusvalía es intocable.
Es hermoso, es bello pensar que vives en un mundo que progresa, que cambia… lo horrible es saber que en este mundo desde que el hombre es hombre no ha cambiado nada, todo es un continuo repetir de la historia, en distintos escenarios y con distintos actores, pero la misma obra en si: la búsqueda del hombre de la felicidad, el eterno andar de los pueblos atontados por el opio de la religión (con dios o sin él) para consumar los intereses de unos cuantos, el drama y la miseria del hombre ahogándose en su propio egoísmo.
Todo lo bueno que ha hecho alguna vez el ser humano, lo ha hecho cuando dejó de lado su interés personal, todo lo demás, es basura.
Tú piensas como otros desean que pienses, eres un seguidor de la religión del pos-pos modernismo que ahora está imperando en el mundo entero, en otras palabras: eres un hombre moderno, o mas bien: un pobre sujeto que cree que es dueño y creador de sus pensamientos e ideas y forjador de su destino.
Quizás me estés odiando o quizás estés pensando sencillamente que soy un loco o un imbécil, pero sé que tu sabes que algo de lo que dije es cierto, no importa si ese algo es grande o pequeño, resérvate tu derecho a la duda, desmenuza tu realidad, busca por todos sus recovecos la verdad, razónala, digiérela y aplícala a tu vida, pero no dejes, no permitas que te sigan engañando con los fuegos de artificio de la religión moderna para usarte como un instrumento, usa tu cabeza, piensa tus pensamientos y por sobre todas las cosas, recuerda que lo único bueno que puede hacer el hombre es amar, por que solo cuando se ama se hace el bien a los demás sin esperar nada a cambio.
La religión es el opio del pueblo.
La religión no es Dios, es el hombre.
