Hace un año hubo un ladron que robo dos importantisimos mapas de Ptolomeo en la biblioteca nacional española. Aparte de esos mapas robo otros 17 articulos mas pero los dos mapas eran los mas importantes. Ahora mismo les paso la informacion de hace un año y una noticia de ultima hora:
Parece que Rosa Regás tuvo razón en cuanto a la identidad del ladrón de los dos ejemplares de mapas mundis de Ptolomeo de la Biblioteca Nacional. Se trata de César Gómez Rivero de 60 años que, en la noticia que leo, aparece presentado como “ciudadano español de origen uruguayo y residente en Argentina”.
No se dice mucho más sobre él, sólo que hizo la sustracción burlando todas las medidas de seguridad de la Biblioteca y se deduce que tiene carné de investigador por el hecho de que consultó el libro en la Sala Cervantes, de acceso restringido.
Regás había adelantado que se trataba de un investigador a quien se le había dado el carné en 2004 y que venía avalado por el embajador de España en Buenos Aires (Para el momento, Carmelo Angulo Barturen). Lo más curioso es que los ejemplares sustraídos de la biblioteca fueron encontrados en Sidney, Australia, en la casa de un anticuario que los había adquirido en una subasta pública en Londres.
Ya vemos, por un lado, cómo funcionan las redes de comercio de obras de arte y obras documentales y, por otro, la fragilidad y falta de control de las mismas. ¿Cómo pudieron, por ejemplo, subastarse los ejemplares sin garantizar la legalidad de la posesión? Las desfachatez con la que se cometió este delito habla, además, de una costumbre ya establecida por éste y seguramente por muchos otros ladrones disfrazados de investigadores (o de investigadores que traspasan las fronteras de la legalidad, para ponerlo más elegante).
El ladrón fué identificado pero el daño está hecho. Los ejemplares están dañados, y la pregunta sigue siendo ¿y ahora qué? No es el primer robo en la Biblioteca y seguramente no será el último. Milagros del Corral, la nueva directora, habla de “minimizar los riesgos” de robo consciente, probablemente, de que éstos son pan de cada día en todas las bibliotecas del mundo. Que ello no suene a desvalorización del hecho, sino llamado a una mayor atención al tema.
-------------------------------------------------(A dia de hoy)
La recuperación en Argentina de parte de los mapamundis robados el pasado verano en la Biblioteca Nacional ha provocado una sucesión de anuncios y desmentidos que ha puesto en evidencia cierta descoordinación entre Milagros del Corral, directora de la entidad, y el ministro de Cultura, César Antonio Molina.
Todo ha comenzado esta mañana con el anuncio, por parte de Del Corral, de la entrega en Buenos Aires del supuesto ladrón, un ciudadano español de origen uruguayo identificado como César Gómez Rivero, y la consiguente entrega de los mapas robados, así como otros documentos presumiblemente pertenecientes a la Biblioteca Nacional.
Poco después, un subcomisario argentino encargado del caso, marcelo ElHaibe, negaba que el supuesto ladrón se hubiera entregado, por lo que permanece prófugo de la Justicia. Eso sí, el huido ha encargado a su abogado que entregue a la Interpol dos de los mapas incunables robados en la Biblioteca, datados en 1482, y seis libros de registro antiguo,parte del botín de 10 piezas que asegura haberse llevado.
Ante este situación, el ministro de Cultura, César Antonio Molina, se ha visto obligado a corregir las declaraciones de Del Corral y confirmar que el presunto autor no se ha entregado aún a la policía en Argentina, aunque tiene intención de hacerlo, una certeza extraída de las declaraciones de su abogado. "Estamos tratando de que el presunto ladrón se entregue". "A ver si se entrega hoy o mañana o habrá que ir a buscarlo de otra manera", ha aseverado el titular de Cultura.
El propio ladrón, por boca de su abogado, ha asegurado estar "dispuesto a colaborar con la Justicia" y "arrepentido" de haber robado las piezas históricas "burlando los estrictos controles de seguridad" de la Biblioteca Nacional de España. "Por eso tuvo el gesto de devolver los mapamundis", ha subrayado el letrado antes de asegurar que el robo descubierto en agosto en realidad "dataría de hace bastante tiempo e incluso de finales del año pasado".
Mientras, la policía argentina asegura no haber recibirdo aún "la petición de captura" por parte de la Policía española, aunque admitie que, de recibirla, Gómez Rivero "podría ser detenido en las próximas horas".
Una misión de la Guardia Civil viajará el viernes a Argentina, adonde se desplazará también en los próximos días una experta de la Biblioteca Nacional para analizar los documentos que estaban en poder de Gómez Rivero, ciudadano español de origen uruguayo de 60 años y residente en Argentina.
Deficiencias de la seguridad
A finales de agosto, la anterior directora de la Biblioteca Nacional, la escritora Rosa Regás, denunciaba el robo de dos mapas de la edición incunable de 1482 de la obra de Ptolomeo Cosmografía. Los mapas habían desaparecido de la Sala Cervantes, a la que sólo pueden acceder personas con el carnet de investigador, con lo que el cerco sobre el posible sospechoso se estrechó considerablemente.
Cuatro días más tarde, aparecían mutilados cuatro libros en la misma sala, un suceso que volvía a poner de manifiesto las deficiencias en el sistema de seguridad y, en entre dicho, la gestión de la directora. Algo a lo que Regás restó importancia puesto que existían otros ejemplares de los libros mutilados tanto en la institución como en otras bibliotecas del país.
Tras una tensa reunión con el ministro de Cultura y los últimos sucesos, Rosa Regás dimitía en su cargo como directora de la Biblioteca Nacional. Una decisión que, según la escritora, no tenía nada que ver con el robo y sí, con la falta de confianza César Antonio Molina, quien manifestó públicamente su disconformidad con la gestión de la escritora al considerar que "no había hecho nada" durante sus más de tres años al frente de la institución.
Dos días más tarde de la dimisión de Regás, el 29 de agosto, el ministro acusaba a la escritora, durante una comparecencia parlamentaria, de no haberle comunicado el robo de los dos mapamundis y de haberse mantenido "ausente" de la Biblioteca "a sabiendas de lo que había pasado".
PD: ¡Ya no se tratan bien los monumentos y objetos historicos! ::angry::