por -Nasgul- el Vie Ene 13, 2006 7:45 pm
La venganza de Horus.
El halcón Horus, cuyo nombre significa "El que está muy arriba", es el dios de la realeza, así como del sol y de la medicina. Nació en las cercanías del Nilo, y su objetivo fue vengar la muerte de Osiris y recuperar el trono de Egipto.
Isis lo escondió en los pantanos para que Seth no lo encontrara. Así, con el tiempo, Horus fue creciendo y a menudo era visitado por su padre, quien desde el más allá le enseñaba todo lo que debía conocer para derrotar a Seth y vengar su muerte. Cuando Osiris consideró que su hijo podía estar preparado, le preguntó cuál de todas las acciones consideraba la más bella, a lo que Horus contestó: “Vengar al padre y a la madre cuando han sido indignamente tratados”. Entonces Osiris preguntó a su hijo por el animal más útil en la batalla, Horus respondió que el caballo, contestación que dejó perplejo a Osiris, que no se explicaba por qué su hijo no había mencionado al león, y le interrogó sobre este punto, Horus contestó: “Porque el león es sumamente útil en acciones defensivas, pero el caballo lo es en acciones ofensivas cuando queremos dispersar al enemigo y perseguirle en su huida". Tras esta lección de su hijo, Osiris consideró que se encontraba preparado para combatir a Seth.
Al llegar a la edad adulta, Horus reclamó el trono frente al tribunal de los dioses presidido por Ra. Shu, el dios del viento, estuvo de acuerdo y consideró que el reclamo era justo. Toth, el Dios de la sabiduría, salió en defensa de Horus y opinó que era razonable su petición por ser hijo de Osiris. Sin embargo Ra tenía sus preferencias por Seth, a quien consideraba más fuerte y apto para gobernar. Seth aprovechó esta situación y sugirió que Horus y él salieran de la sala del Tribunal para que resolvieran la situación a través de una lucha entre ellos.
Esta lucha dura casi 80 años y los dioses deciden enviar una carta a la diosa Neith buscando su consejo. Neith sale en defensa de Horus por ser el heredero de Osiris , pero piensa que Seth merece un premio de consolación , por lo tanto le pide a Ra que entregue a Seth sus dos hijas, Anat y Astarté, para que se desposen con él. Sin embargo Ra no acepta y acusa a Horus de ser un cobarde y de carecer de fuerzas para ejercer el poder. Los dioses desaprueban la acción de Ra y se irritan contra él. Ra sale del Tribunal y lo persigue su hija Hathor, quien va en su busca para convencerlo de regresar y así lograr que Horus y Seth expongan sus razones nuevamente.
Seth argumenta que merece el trono de Egipto porque posee una fuerza invencible, capaz de derrotar a Apophis, enemigo eterno del dios Sol. Su argumento parece muy convincente, pero Toth y Anhur, dios guerrero, dudan de él. Isis sale en defensa de su hijo, ganándose la simpatía de los demás dioses. Por esto, Seth amenaza con matar cada día a un dios diferente y le expresa a Ra que jamás respetará las decisiones de Isis. Ra decide trasladar el Tribunal a una isla y le pide a un nativo que no deje ingresar a ninguna mujer que se parezca a Isis. Sin embargo Ra no recuerda que la diosa es una gran maga, cosa que ella aprovecha para disfrazarse como una viejecita. Cuando se presenta ante el guardián de la isla argumenta llevar harina a un pobre pastor cansado. Nemty, el isleño, cae en su trampa, y la deja entrar a cambio de obtener un anillo de oro que portaba.
Al llegar a la sala del Tribunal, Isis ve que todos los dioses están descansando, pronuncia un conjuro y se convierte en una bella y joven mujer que capta la atención de Seth, éste se acerca e Isis inventa una historia explicando que está allí porque es viuda de un pastor y un extranjero le quiere confiscar el ganado a su hijo, por lo tanto le pide que lo defienda. Cuando Seth acepta, Isis se convierte en un milano real develando el engaño. Ra entonces dice que su veredicto lo condenó. La corte se va hacia una montaña del desierto y desde allí deciden otorgarle el trono de Egipto a Horus. Seth no queda conforme y quiere combatir nuevamente contra el nuevo rey. En estas batallas Horus pierde el ojo izquierdo, que representa la luna, ojo que tuvo que ser restablecido por la diosa Hathor, y que al recuperarlo, fue ofrecido como talismán a su padre, mientras que a Seth le fueron mutilados los testículos.
Una vez finalizadas estas batallas, la asamblea divina le otorgó el derecho indiscutible a Horus de recibir el trono de su padre Osiris, quien parte a reinar entre los muertos. Seth nunca pudo ser vencido, pero es obligado por Isis a renunciar al trono delante del Tribunal. Más allá de todo lo ocurrido, Ra, anuncia que Seth le hará compañía en los cielos y que su voz será el trueno celeste.
Fer manda entonces exigele
