por HATSU el Vie Sep 25, 2026 5:45 pm
Empieza un nuevo dia en La Arboleda de la Luna, el alba despuntaba una tonalidad dorada y suave. Las tejas de la torcida casa de Birlabirras, que milagrosamente no habia colapsado durante la noche, brillaba con el rocio matutino.
Dentro de la torre inclinada, Birlabirras se desperto con energia arrolladora. Se ajusto el cinturon con sus seis bolsas de cuero vacias y contemplo su baculo.
Birlabirras: Ayer fue un dia excelente, pero me di cuenta de algo tragico, Del Pino. ¡No vi como estan decoradas las casas de nuestros amables vecinos por dentro! Un buen visitante debe interesarse por el hogar de sus amigos.
Del Pino: La gente suele llamar a eso invasiin de la propiedad privada. Y te conozco, no es curiosidad arquitectonica lo que mueve tus manos.
Birlabirras: Bah, los kender solo nos aseguramos que las cosas no se sientan abandonadas.
Sin perder un segundo, Birlabirras salio a hurtadillas hacia el centro de la aldea. La mañana estaba fresca y casi todos dormian.
Su primera parada fue la casa de Elfamaniaca y los gemelos. Su casa moldeada delicadanente en la base de un roble vivo y el aroma de las flores que rodeaban la casa daba un ambiente acogedor, tenia la puerta entreabierta para dejar entrar la brisa matutina. Birlabirras entro en puntillas, maravillandose con los frascos de hierbas aromaticas que colgaban en el techo. Sobre una mesa de madera tallada vio una pequeña cuchara de madera con grabados elficos y un frasco de mermelada de mora.
Birlabirras: Que cuchara mas solitaria seguro que se sentiria mejor viajando con mis otras tres cucharas de plata.
Con destreza impecable e inconsciente la cuchara elfica desaparecio dentro de uno de sus bolsillos. A cambio, Birlabirras dejo sobre la mesa un tapon de corcho usado y una piedra pulida en forma de pato que habia encontrado hace dos semanas. "Un intercambio justo” penso.
Al salir paso por la casa de Nyko y Genova, entro por la ventana baja sin hacer el menir ruido. Genova descansaba sobre un mecedor y a su lado, sobre una mesa, habia un par de lentes de lectura, Birlabirras los tomo se los probo y decidio guardarlo para estudiarlos mas adelante. En su lugar dejo un trozo de cordel rojo que consideraba de gran valor artistico.
Para cuando el sol finalmente se elevo sobre las copas de los arboles, Birlabirras habia visitado tres casas mas. En sus bolsos llevaba la cuchara elfica, los lentes de Genova, un silbato de hueso de Gil, una nuez tallada de Mapache y un pequeño mapa del prado que pertenecia a Dictador.
Satisfecho con su jornada matutina de exploracion, Birlabirras llego a la gran plaza donde ya se empezaba a sentir el movimiento de la aldea.
Mapache estaba sentado sobre un barril rascandose la cabeza, mientras miraba el suelo.
Mapache: Podria jurar que deje mi nuez tallada justo aqui.
Dictador: Reviso mi perimetro, alguien ha alterado la cartografia de mi imperio. Exijo una investigacion sumaria.
Birlabirras se acerco con aire inocente, apoyandose en su baculo.
Birlabirras: Hola a todos, que mañana tan hermoza para pasear y admirar los objetos olvidados del mundo.
Antes de que alguien pudiera cuestionar al kender, el aire de La Arboleda vibro con una melodia suave y profunda. Los arboles circundantes parecieron inclinarse en señal de respeto. Desde el sendero principal del bosque, un elfo de porte regio y armadura ligera avanzaba con pasos firmes. Tenia el cabello plateado recogido en una trenza y unos ojos claros que transmitian la serenidad del bosque ancestral.
Aunrae salio para recibirlo con una reverencia respetuosa.
Aunrae: Bienvenido de vuelta Inirion. La Arboleda ha guardado el equilibrio en tu ausencia.
Inirion: Buenos dias Aunrae. Senti la vibracion de la red magica a leguas de aqui y vine tan pronto como pude. ¿Sucedio algo inusual?
Aunrae suspiro y señalo hacia la torre torcida de tejas multicolores que desafiaba la gravedad a pocos metros.
Inirion fijo su mirada en la peculiar construccion y luego en el pequeño kender que la miraba con orgullo, luciendo un cinturon mas abultado que el dia anterior.
Inirion: Un kender... y por la firma magica que emana de su baculo, no es un caminante ordinario.
Birlabirras: Saludos noble elfo. Soy Birlabirras, el mago y este es mi baculo. Al verlo me hace recordar historias que escuche sobre el elfo Tanavar ademas luche junto a Confused en una guerra.
Inirion observo a Birlabirras con detenimiento. Durante unos segundos hubo un silencio sepulcral en la plaza.
Nyko, Genova y Gil observaban a lo largo temiendo que Inirion expulsara al kender pir romper la armonia del lugar. Sin embargo, los ojos de Inirion se iluminaron con una chispa de curiosidad y respeto.
Inirion: Si peleaste al lado de Confused entonces llevas el coraje en la sangre pequeño Birlabirras. Y esa torre... aunque caotica demuestra una peculiar conexion con la urdimbre de este lugar.
Birlabirras: Exacto, eso mismo digo.
Inirion: Sin embargo como guardian del linaje Oakwalker y protector de este santuario, debo comprobar por mi mismo la naturaleza de tu poder. La magia desenfrenada puede ser peligrosa si no se canaliza bien.
Birlabirras: ¿Comprobar?
Inirion: Te desafio a un duelo amistoso. Un combate magico y de destreza en la arena del claro ancestral. Sin malas intenciones solo para medir nuestras artes y sellar tu estancia en La Arboleda como un aliado de honor.
Los gemelos Koehnes y Nuron comenzaron animarse.
Koehnes: ¡Un duelo! habra hechizos brillantes
Dictador: Si el kender pierde, propongo que su torre sea confiscada para uso militar de mi regimen.
Birlabirras miro su baculo. En su mente la voz de Del Pino resono con calma meditada.
Del Pino: Inirion es un guerrero habil y su magia proviene de la savia pura de la Diosa Madre. Si aceptas tendremos que ser cuidadosos y dar un buen espectaculo sin destruir la aldea.
El kender sonrio de oreja a oreja, ajusto su cinturon y alza el baculo
Birlabirras: Desafio aceptado Inirion, preparate para presenciar la magia mas espectacular que jamas hayas visto
Inirion: Que asi sea. Nos enfrentaremos mañana, prepara tus hechizos Birlabirras.