por nicoprato el Vie Jul 14, 2006 7:32 pm
Lo de las joyas y esas cosas de la iglesia es medio quemante, pero hay cosas de las que no se pueden deshacer, eso hay que admitirlo, imagínense que vendieran a La piedad de Miguel Ángel para donar la plata, la compraría algún millonario excéntrico que la tendría en el living y nadie mas nunca podría verla, sería lamentable...