por estebanes16 el Mar Dic 13, 2005 6:19 am
Esa mañana era tranquila en aquella bella aldea, era temprano aun, solo los centinelas estaban despiertos, hablaban de cómo reaccionarían ante un nuevo ataque orco, el otoño estaba en sus esplendor y decidí jugar cual niño, ignorando mi realidad, en las hojas, allí, en medio de todo ese desorden y suciedad la encontré, era una vieja espada rota, pero algo me decía que era especial, después lo confirmaria. Corri hasta mi casa y segui durmiendo, con ella entre mis brazos, los rayos de luz tocaron mi rostro, tenia que alimentar al caballo de mi padre y pasar por donde mi amigo el herrero, le di a Ligero su agua y unas zanahorias, después corri a casa de Marco con las espada entre mis manos, se encontraba reparando uno de sus muros agujerados por las innumerables lanzas orcas, le mostre la espada y reconosia la calidad del metal de inmediato, como pago le ayude todo el dia con sus paredes, me dijo que trabajaria la noche en ella, Sali a dar una vuelta por la aldea, todo estaba en actividad, se reparaban barricadas y se cavaban sanjas, me acoste a dormir temprano con la impaciencia por mi espada calando en mi alma, era la madrugada y Ligero se encontraba nervioso, tuvo que levantarme a verlo cuando la primera bola insendiaria cayo, la desdicha encontraria en las hojas secas un buen combustible pa el inminente insendio, me dirigi arriesgando mi vida a casa de Marco, `` el metal se funde tan fácilmente que me sorprende la solides del result…..`` su comentario fue abruptamente interrumpido por una flecha orca, las malditas bestias habian atravesado la muralla y estaban dentro de la aldea, durante 3 segundos el vil orco me miro a los ojos, me paso la espada y humillandome pidio que lo atacase, tenia que desidir si salvar mi honor o salvar mi vida, desidi correr, y lo hise tan rapido como nunca, subi a un arbol desde donde tuve perspectiva de todo lo que sucedió pero al tiempo era invisible a ojos orcos, desde ahí vi todo, alaban a las mujeres de su cabello y cortaban su garganta, partian a niños por la mitad con sus inmensas espadas y tomaban prisioneros a los soldados, desde la muerte de mi padre habia guardado inmenso rencor por los orcos, pero ahora este carcomia mis entrañas, al marcharse la maldita horda baje a revisar lo que quedaba, no habia ma que cabesas en el suelo y un olor a sangre, de repente cual por un milagro escuche a Ligero, se encontraba vivo debajo de los despojos de lo que fue mi casa, con mucha dificultad logre liberarlo de sus prision, ajora eramos el y yo……………
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Partidas jugadas por completo a partir de Fantasy9:
F9: 206 (TAB)-A1: 78 (DBP)-F10: 211(TAB)-G11: 97 (JD6)-F11: 105 (ASC)-G12: 77 (JD6)-K11:148 (JD6)-F12: 56 (JD6)- F15:25 (VEX)