por llucilluc el Mié Jun 20, 2007 8:33 am
Es lamentable que haya gente que opine sin tener conocimiento científico del tema. Deberían sólo opinar profesionales con buenos conocimientos de lingüística. Es la única manera de presentar hechos, y no opiniones o puntos de vista políticos. Dicho esto, quisiera hacer una contribución a la discusión, desde mi punto de vista de lingüista, formado fuera de España, y por lo tanto poco susceptible de tener una visión parcial o interesada del asunto.
Definir qué es una lengua y qué es un dialecto es prácticamente imposible. Entran en conflicto las definiciones enciclopédicas, el significado popular de los términos, prejuicios políticos y escuelas del pensamiento lingüístico. Muchos lingüistas han abandonado la idea de intentar establecer una división clara entre los dos términos.
Lo que llamamos "catalán" y "valenciano" no son realidades homogéneas. Las dos formas lingüísticas tienen innumerables variantes en los territorios donde se hablan. El catalán que se habla en Barcelona es significativamente diferente al que se habla en Lérida. De un pueblo a otro se perciben diferencias fonéticas y léxicas. En Palafrugell (Bajo Ampurdán) se dice "carrota" para designar la zanahoria. Apenas 15 kilómetros al sur, se dice "safanòria". Y más allá del Empordanet, se utiliza el término de "pastanaga".
Por lo tanto, debatir sobre si el "valenciano" y el "catalán" son el mismo idioma o no es enfocar mal el problema. Hay muchos "valencianos" y muchos "catalanes".
Deberíamos preguntarnos si los dialectos o subdialectos hablados en los territorios de las comunidades autónomas valenciana y catalana pertenecen al mismo grupo lingüístico o no. Y desde un punto científico, factual, la respuesta es indudablemente que sí. No sólo son mutualmente inteligibles (que es uno de los criterios propuestos para determinar la pertenencia de dos dialectos a una misma lengua) sino que las diferencias son históricamente bastante recientes. En el siglo XV, las diferencias entre el catalán hablado en Barcelona y el valenciano hablado en Valencia eran, por lo que podemos inferir de los datos filológicos, mínimas.
Las diferencias léxicas y morfológicas observables actualmente son irrelevantes como para proponer la existencia de los lenguas distintas. El francés hablado en París y el hablado en Montréal son, objetivamente, bastante más dispares. Sin contar el hecho que muchos francófonos europeos tienen serias dificultades para entender el francés canadiense (sobretodo el que se habla fuera de las zonas urbanas). Pero a nadie se le ha ocurrido sugerir que puedan ser dos idiomas distintos.
Hasta aquí, nigún problema. La discusión espinosa es sobre si el valenciano es un dialecto del catalán o no. Una vez más, creo que la cuestión está mal planteada. Si por dialecto entendemos una forma lingüística derivada de otra, o una variante de menos prestigio, o inferior a otra, entonces está claro que no.
Pero es necesario saber qué entendemos por "catalán". Si utilizamos el término para designar el sistema lingüístico que comprende los dialectos hablados en el departamento de los Pirineos Orientales, Andorra, Alghero, la llamada Franja de Poniente y las comunidades autónomas de Cataluña, Valencia e Islas Baleares, entonces sí: el valenciano es un dialecto del catalán (mejor dicho, uno de los dialectos del catalán, como lo son el catalán central o el norte-occidental).
Sin embargo, el uso del término "catalán" para designar globalmente la lengua es poco adecuado, por razones históricas y porque es extremadamente controvertido. Según he podido ver, muchos valencianos aceptan que la lengua que hablan es básicamente la misma que la que se habla en Cataluña, pero no aceptan que se la llame "catalán".
Por desgracia, no existe otro término de alcance global. Las proposiciones hechas por algunos (bacavès, catalònic -esta última por un valenciano- ) nunca han sido tomadas en serio, probablemente por su falta de arraigo histórico y afectivo entre la población. Mientras no exista un término neutro y aceptable para todos, parece que la única salida posible (a mi parecer bastante mala, aunque inevitable) es la de mantener la doble denominación catalán/valenciano.
Finalmente, la definición de la AVL me parece adecuada porque da cuenta (algo tangencialente) de la unidad de la lengua, independientemente del nombre que se le dé. El único peligro es que no menciona cuál es el sistema lingüístico al que pertenecen el catalán y el valenciano. Alguien con intenciones aviesas podría añadir que el sistema lingüístico al que se hace alusión es simplemente el de las lenguas rómanicas o incluso indoeuropeas. El español y el sánscrito también pertenecen a un mismo sistema y sin embargo son lenguas distintas.
A veces la ambigüedad puede ser usada para extraer interpretaciones completamente aberrantes.
Resumiendo, pues: "catalán" y "valenciano" son dos variantes (dialectos, si Uds. lo prefieren) de la misma lengua; exactamente del mismo modo que lo son el castellano hablado en Madrid y en Sevilla. Desde un punto de vista científico no hay discusión posible. La formulación "el valenciano es un dialecto del catalán" es ambigua, políticamente connotada e inaceptable para muchos (lo cual es obviamente comprensible). Por lo tanto, es mejor que sea evitada.
Espero haber ayudado en algo con estas observaciones. Les ruego que disculpen las eventuales faltas de sintaxis y de ortografía: hace ya bastante tiempo que no hablo o escribo habitualmente en castellano.
Jeduthun
Universidad de Lausanne. Suiza.