por Sith Lord el Mié Abr 12, 2006 2:33 am
(Porfa que no os moleste pero duré rato porafavor no me los insulten)
Mi nombre es Ki-Uke mi padre, Ki-Go, y yo hemos luchado en la guerra contra los Balbianos desde que tengo 7 años. He practicado las Marciales con constancia, he manejado la espada con rapidez, fuerza y pasión. Y ahora cuando ya tengo 16 años de edad, mi padre y yo ya gobernamos la mitad de todo Oriente, y hemos conquistado el Imperio Romano. No hemos tenido enemigos dignos de ser desde que tengo los 12 años de edad. Pero todo cambió cuando la nación Occidental atacó.
Miles de mis hombres murieron en la batalla. Aunque fui vencedor en aquella batalla… Fui el único Sobreviviente, mis esperanzas de supervivencia en este imperio lleno de escoria, vileza y corrupción, son casi nulas… Mi padre esta luchando en el Imperio de Roma con sus hombres, así que eso es un aporte más para mi muerte segura. Estaba tan ocupado practicando las artes marciales con la espada en mi casa, planeando tácticas de conquistas y otras estupideces con otros imperios, que no me di cuenta de mi propio Reino… Las calles estaban llenas de corrupción, la cultura china había sido olvidada junto con mi reputación y respeto. Solo un hombre me miraba con compasión, este hombre me habló de un camino increíble del cual nunca había escuchado. El Chi, es una fuerza extraordinaria que trata de Dominar los cuatro elementos:
El agua: Todo trata de equilibrio. La fuerza es lo de menos.
El Aire: El equilibrio y la concentración, son primordiales en este campo.
La Tierra: La fuerza y el equilibrio lo es todo.
El Fuego: La fuerza aplicada y la concentración son lo esencial para aprender es camino.
Aunque solo podría cultivarme de un solo camino (por razones que el hombre no contestaba a mis preguntas) Decidí optar por el tierra-control, Con palabras claras y fuertes el hombre me preguntó:
-- ¿Estas totalmente seguro príncipe Ki? --
Aunque el siempre quise controlar el aire para evitar que las fulminantes flechas de los Hunos cayeran sobre mis hombres, le contesté al señor:
-- Más que seguro señor. ¿Cuándo podemos empezar el entrenamiento?--
-- Después de que sepas mi nombre –
-- Esto, disculpe, me emocione con la idea de dominar la tierra ¿Cómo es su nombre? --
-- Mi nombre es Beara, soy aprendiz con respecto a las artes curativas de la naturaleza, y practico mi Chi para reforzar mi conocimiento en ella—
-- ¿Pero Beara no es nombre de mujer?
-- ¿Ki-Ubole Compae? --