por lord_alvar el Vie Mar 17, 2006 1:21 am
en fin, tras la llegada de nuestra compañera, mi querida hermanastra menor, ya estaba todo dispuesto...
los conte a mis 2 acompañantes, el ladron de manos agiles y la dama guerrera (junto a los curiosos que se habin atrevido a acercarse) loq eu venia a decirles...
sabia que ellos estarian alli, por eso habia vuelto, tenia que ocntarles los que sucedio...
para los grandes conocidos, experimentados ya en otras guerras, compañeros de armas, hermanos de la batalla, amigos de corazon, recordaran la cruenta guerra de los friskis.
si, aquella guerra final, en la que el mundo enetro estuvo en peligro... para aquellos que estuvieron por aquel entonces, recordaran con dolor aquella epoca, tanto sufrimiento, tanta muerte, tanta desesperacion...un momento en que solo con el sacrificio de unos heroes fue posible salvar...
pero eso son tiempos ya lejanos, pocos recordaran esas historias, pues muchos fueron los historiadores que quemaron esa parte de la historia, pero aun siguen quedando leales juglares que recuerdan los errores del pasado...
todo aquello, como pocos recordareis, se desembvolvio en las entrañas de una gran montaña,-dije pausadamente- una montaña ahora ya maldita, desde entonces, al igual que todas las tierras circundantes...
una tierra muerta, dodne solo aquellos heroes que en su interior se sacrificaron fueron capaces de cruzar vivos.
cuando alce mi ultimo vuelo, pocos fueron los que oyeron mi murmullo de dirigirme hacia aquella montaña en busca de respuestas, aun menos los que lo recuerden, pero de ahi vengo tras tanto tiempo...la tierra estaba tal y como la dejamos la ultima vez que sali de ella con mis antiguos compañeros, solo era tierra muerta, donde ni siquiera la muerte reinaba, pero habia cambiado....ahid entro descubri algo que no peudo mencionar...os conformareis con que os diga que, ni siquiera aquellas extrañas plantas plateadas, reflejando el cielo azul, que crecian en al cima de la montaña, unica vida en el recuerdo de la muerte, que crecieron tras aquellos momentos de terror, y cuya mision era proteger aquella tierra y evitar la expansiond e su maldicion, sonc apaces de resistir lo que pasa alli... incluso aquellas plantas, capaces de crecer donde incluso la muerte desaparece, pueden soportar ya por ams tiempo...
lo que se nos avecina es grave, no somos tan fuertes como entonces, ni siquiera contamos cone la ntiguo poder, no se que podremos hacer...no lo se.....
mientras decia esta ultima frase, en apenas un susurro, sus ojos se fueron cerrando, su cuerpo doblando sobre si... estaba mas cansado de lo que aparentaba, mas de loq eu su orgullo le permitiria aceptar nunca, y alli mismo, no pudo mas con su cansancio, y tras realizar lo unico a loq ue habia venido, se indio al complaciente sueño....