por Eidahan el Vie May 05, 2006 7:51 pm
en fin... aki voy de nuevo...
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una vez que habiamos cruzado el rio (utilizando un medio que inquietaba a la compañia, pero que el hechizero que quedaba nos confirmo, era seguro), avanzamos por la llanura.
habiamos cruzado el ancho Ambot, que por esa region no era un rio caudaloso, si no mas bien aguas mansas que avanzaban con calma hacia el oceano, frente a nosotros, se extendia uno de los bosques mas grandes de toda silverin y el mas temido por nuestros enemigos: El Bosque de Triplion, el lugar era bastante seguro, y nos resivirian con calma, sobre todo Heber, de quien habia escuchado noticias muy recientemente en el sur y de quien se decia era el mas grande Rebelde de Elenat, y todo el Reino del Bosque de Triplion estaba a sus pies.
les convenci de que no tuvieran mucho cuidado, que estabamos en tierras amigas y que por primera vez podiamos viajar sin preocuparnos de emboscadas o cosas por el estilo, pues estabamos en tierras libres y los viajeros del Sur siempre eran recibidos de muy buen grado en esa region. La marcha se hizo amena y relajante, y caminaba tranikalmente sin posar sikiera mi mano sobre la empuñadura, pero no por ello menos alerta... el mago en cambio, seguia igual de poco confiado que antes, pero no me preocupe por ello, el sentimiento de llegar de nuevo a tus tierras natales es bastante reconfortante y los recuerdos lentamente llenaban mi mente y mi alma.
llegamos al bosque al anochecer y los conduje hacia las montañas del oeste, pero antes de llegar sikiera nos topamos con los residentes de la region, hablaban en la vieja lengua de los legionarios: el harlimdo, la lengua olvidada de la vieja Haralom, ahora hundida en las aguas del oceano; era un par de ancianos que andaban de caceria en el bosque, de aspecto arapiento y armados con arcos pequeños y cuchillos pequeños.
-saludos, soy Eidahan, antiguo miembro de la Legion del Fenix, por favor, solicitamos vuestra ayuda, venimos del sur y necesitamos llegar hasta el curso del Dinsiname, pero necesitamos provisiones y queremos saber como llegar al campamento del Señor de Triplion, soy un viejo compañero de armas. -dije yo en la vieja y dura lengua.
-saludos legionario, con gusto os ayudaremos, descendiendo un par de millas por esta direccion -dijo uno de los ancianos señalando hacia el noroeste- os topareis con un sendero hacho y espacioso que utilizaban antaño las Tropas de la Emperatriz, seguidlo hasta que hallais cruzado 3 riachuelos y en el 4to seguid el curso de este hasta las montañas del Oeste, alli, en la naciente de la cordillera, encontrareis el actual campamento, pero si bien deseais, podeis esperarnos un poco en el camino y nosotros les alcanzaremos y les guiaremos.
-gracias por vuestro interes, pero tenemos prisa en nuestro cometido, y continuaremos con nuestro camino.
-adios entonces -dijo el anciano- que los Dioses les acompañen.
-que así sea.
y de esta forma continuamos con nuestro camino, y siguiendo las indicaciones la compañia siguio su curso, yo adelante guiandoles, Gambit tras de mi cuidando de Elmekia y Dhemios al final, cerrando la marcha.
avanzamos por la arboleda hasta llegar al sendero...
de lo que alli ocurrio durante nuestro viaje no hay mucho que decir, pues la verdad fue poco, fuera de las habituales conversaciones del camino y de las preguntas de elmekia y gambit sobre la region y el habitual silencio de dhemios, en fin.... que llegamos hasta el campamento en donde, entre tiendas y casas armadas en los arboles al pie de la cordillera que nacia alli, nos encontramos con Heber... no era el uno de esos altos señores engalanados que andaba con una armadura resplandeciente, no, no era un noble... era pequeño de estatura y con una voz un tanto chillona, una gran maraña de pelo negro le caia hasta los hombros tras su espalda y vestia solo una cota de maya y una espada al cinto, algo que de seguro habian ganado en alguna refriega u alguna enboscada.
tras dialogar un rato con el, decidimos pasar la noche alli, y quedarnos un poco mas mientras reponiamos fuerza y provisiones para el viaje, pero de nuestro verdadero destino no hable.
nos proporcionaron tiendas y alimentos, armamento evidentemente no necesitabamos, pues una buena recompensa habiamos recibido en el pais enano.
Eidahan Fenyx | Pollution Guitar Man | CdC is Alive G.O.D